
Consumo y situación actual del MDMA en Europa
El MDMA al ser una droga estimulante y empatógena su consumo se asocia a patrones ocasionales y contextos recreativos, como la vida nocturna, festivales de música o fiestas. Según la European Union Drugs Agency (EUDA) es la segunda droga estimulante ilegal mas consumida en Europa, después de la cocaína.
Mercado europeo
Europa desempeña un papel importante en el mercado global de esta sustancia, ya que no solo es producida para el uso interno, sino también para la exportación hacia regiones como Oceanía, Asia y América Latina. Además, existen indicios de que podría estar siendo intercambio por cocaína en algunas rutas de narcotráfico, lo que genera preocupación desde el punto de vista del control internacional de drogas. Tras el descenso de su producción durante la pandemia de COVID-19, los datos recientes indican un nuevo aumento de su fabricación, concentrando la mayor parte de la producción en Países Bajos y Bélgica.
Respecto a las características del producto disponible en el mercado, los comprimidos de éxtasis han sido variantes en su concentración de MDMA a lo largo de los años. Actualmente, siguen existiendo comprimidos de hasta 350 mg de MDMA, aunque el contenido medio se ha estabilizado en los últimos años entre 138 y 158 miligramos por comprimido. La presencia de productos con mayor potencia puede incrementar el riesgo de efectos adversos para la salud asociados al consumo de esta sustancia, especialmente cuando se consumen dosis elevadas sin conocer su concentración o diversas drogas simultáneamente.
Prevalencia y patrones de consumo
Las encuestas realizadas por 26 países de la Unión Europea entre 2015 y 2024, estiman que 2,6 millones de adultos jóvenes de entre 15 y 34 años consumieron MDMA en el último año, lo que representa el 2,6 % de este grupo.
Por otro lado, en la Encuesta Europea en línea sobre Drogas de 2024, aunque no sea representativa de las personas que consumen drogas, el MDMA aparece como la segunda droga más consumida entre los encuestados, y un tercio afirma haberla consumido en los últimos 12 meses. Los resultados también reflejan claramente el contexto en el que se suele consumir: un 80 % prefieren consumir en los festivales de música o las fiestas.
En relación con el policonsumo, solo el 10 % afirmo haber consumido MDMA sin combinarla con otras sustancias en la última ocasión. En cambio, el 70 % la mezclo con alcohol, el 55 % con tabaco y el 27 % con cannabis. En cuanto a la forma de consumo, el 37 % en comprimidos, el 28 % en polvo o cristales y el 36 % en ambos tipos.
A pesar de su presencia en contextos recreativos, el MDMA aparece en un número pequeño de muertes relacionadas con drogas en Europa, menos de uno de cada veinte casos de fallecimiento por drogas está vinculado a esta sustancia. Sin embargo, esto no significa que sea una droga exenta de riesgos, ya que los efectos adversos pueden variar en función de la dosis, la pureza del producto, el entorno de consumo y la combinación con otras sustancias.
Consumo de MDMA en estudiantes en España
El Observatorio Español de las Drogas y Adicciones coordina la Encuesta sobre Drogas en Enseñanzas Secundarias en España, un estudio epidemiológico que analiza los patrones de consumo de sustancias desde el 1994 hasta el 2025 en estudiantes de entre 14 y 18 años en enseñanzas secundarias en España. Gracias a su periodicidad y su amplia muestra representativa, la encuesta permite observar el consumo de éxtasis a lo largo del tiempo en los jóvenes.
La tendencia del consumo de éxtasis muestra un aumento a finales de los años 90 con un consumo máximo entre el 2000 y el 2002, cuando el 6,4% manifestó haber consumido alguna vez. A partir del 2004, se inició una etapa de descenso sostenido hasta el 2014, con un mínimo del 1,2%. Posteriormente, se observa un pequeño repunte hacia el 2023 y en 2025 se observa un 2,4% de alumnos que han consumido MDMA.
Respecto a la edad de inicio, los resultados muestran una estabilidad durante el periodo analizado situándose la media entre los 15 y 16 años.
En 2025, la mayor prevalencia de consumo de éxtasis se registró en el grupo de estudiantes de 17 años, alcanzando un 3,5%. En cuanto a la distribución por sexo, se observa una incidencia superior en hombres (3,1%), en comparación a las mujeres (1,8%).

